10.05.2009
Me río de la mala suerte
Esta tarde volvía a mi casa. Me llamó mi madre por teléfono, entre las muchas quejas sobre la mala vida que llevo estaba la de "y has tenido todo el fin de semana sin hacer nada y no has aprovechado para limpiar tus zapatillas llenas de mierda". Mientras esas palabras iban incrustándose en mis oídos miré hacia abajo y junto a la suciedad de mis zapatillas vi una brillante moneda que parecía antigua, de cualquier exótica civilización antigua. En vez de cogerla, la pateé. Tan brusca fue la patada que rompió un espejo que dos hombres llevaban a un camión. Comenzó a llover. Compré mi paraguas en una tienda llamada "El gato negro", se llama así porque el dueño tiene siete gatos negros y todos estaban allí reposando. Entré por fin a mi bloque y se me olvidó cerrar el paraguas hasta que no hube estado bajo la escalera. Ahora, me río de la mala suerte... después de todo lo que he hecho esta tarde he llegado a mic asa y estoy estu
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